
Uruguay frente a los ciberdelitos: cuando las estafas se multiplican y la ciberseguridad se vuelve urgente
Uruguay digitaliza su vida, pero los ciberdelincuentes la digitalizan aún más rápido. Como en los clásicos Tom & Jerry, mientras la tecnología (Tom) intenta atrapar al estafador (Jerry), este siempre va un paso adelante… solo que, en la vida real, nadie se ríe al final. En la última década, el país ha vivido una transformación digital profunda que, junto con los beneficios, trajo una epidemia silenciosa: los ciberdelitos. Dos artículos recientes —uno de El Observador titulado “Estafas, la epidemia que no para de crecer” (El Observador, 2025) y otro de Búsqueda llamado “Los bancos asumen los ciberdelitos como una de sus principales preocupaciones” (Búsqueda, 2025)— revelan la magnitud del problema. El Informe 2025 de Datasec: Estado de la Ciberseguridad en Uruguay (Datasec, 2025) lo complementa con datos concretos y proyecciones que permiten entender el fenómeno con claridad. Según El Observador, las denuncias por estafas crecieron un 1242% entre 2015 y 2024, con 25.116 casos solo el último año. Redes como WhatsApp e Instagram reemplazaron al viejo “cuento del tío” como canales preferidos de los estafadores. A esto se suma el uso de técnicas de ingeniería social cada vez más sofisticadas, aprovechando la falta de alfabetización digital. Las víctimas: de todas las edades. El sector bancario, según Búsqueda, se enfrenta a ataques crecientes tanto a sus sistemas como a sus clientes. Por eso, las inversiones en prevención de fraude, monitoreo y campañas de concientización se han intensificado. Aun así, con usuarios informados, la protección es mucho más fuerte: por eso la respuesta debe ir más allá de lo técnico. El Informe 2025 de Datasec aporta evidencia empírica: El diagnóstico es claro: sin usuarios conscientes, cualquier sistema puede fallar. Los medios aportan historias; Datasec, datos. Juntos muestran que la ciberseguridad no es solo técnica, sino también cultural y estructural. Necesitamos estrategias sostenidas, integrales y centradas en las personas. En esta historia no hay dibujos animados, pero sí muchos Jerry corriendo con tu plata. Como sugiere el informe, la ciberseguridad no es un producto, sino un proceso continuo. Lo que está en juego no son solo los dispositivos, sino la confianza digital del país. Invertir en protección, educar y coordinar esfuerzos públicos y privados ya no es opcional. Es urgente. Porque en el mundo digital, quien no se cuida… termina siendo parte del show.Uruguay frente a los ciberdelitos: cuando las estafas se multiplican y la ciberseguridad se vuelve urgente
Un delito en expansión
El sistema financiero, en jaque
Datos que validan el riesgo
Más que tecnología
Una urgencia nacional

